Cápsula #13: La palabra de Dios en la creación - Universidad Nacional Evangélica - UNEV
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“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”  (Génesis 1:3)

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” (Juan 1:1-3)

“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” (Isaías 55:10-11)

Reflexiones:

–      La palabra de un monarca es ley. La palabra de Dios es ley impuesta en todos los aspectos de la creación

–      La Biblia establece una conexión entre el “quien” (Jesucristo) de la creación  y “el medio por el cual” (la palabra de Dios) la creación fue realizada.

–      La todopoderosa palabra de Dios es también la palabra del Hijo. Cristo es, a la vez, el vehículo por el cual el universo vino a ser, la base de su estabilidad y la fuente de su preservación (Col. 1:17).

–        La palabra de Dios es efectiva, no solo describe las cosas como son, sino que las crea de la nada: Dios llama las cosas que no son, como si fuesen (Rom. 4:17).

–    Todo elemento de la creación, estudiado con profundidad diligente y sin prejuicio, conducirá a Dios y a nuestra necesidad de reconciliación con EL en Jesucristo.

Aplicaciones:

–      Cristo es a la vez el mediador de la Creación y de la Redención, no solo de la salvación de las criaturas humanas. Separar estos dos contextos, nos lleva a un cristianismo “dualista” como el actual. He ahí su debilidad frente a sus enemigos.

–         La palabra de Dios es mucho más abarcadora que la revelación de sus propósitos salvadores en la Biblia. La palabra de Dios es mucho más que la Biblia, toda la creación es una materialización de ella.

–      La Biblia nos capacita para leer y discernir el significado de la realidad alrededor de nosotros: En la persona de Dios, los ángeles, las cosas materiales, los seres vivientes, las personas y sus relaciones.

–         La sabiduría y entendimiento que obtenemos de las Escrituras nos habilitan para poder comprender, discernir y utilizar bien la buena creación de Dios a niveles mucho más profundos y completos que el método científico inspirado por una cosmovisión secular, atea y humanista. Todo aprendizaje humano de algún aspecto de la creación, tiene que estar conectado con el autor de los hechos estudiados en nuestro quehacer científico.

–           El discernimiento de la palabra de Dios en la creación, corregida por las Escrituras, nos llevará necesariamente a la adoración y el servicio de su autor.

Fuente: Instituto para la Transformación Cristiana Integral – ITC I – Para la UNEV, por Luis A. Sena